Aquí están las preguntas más habituales de quien piensa contratar a un decorador de interiores. Van en orden: primero qué hace el profesional y cómo se trabaja; después, muebles, compras y cambios; y al final, la obra, los trámites y el presupuesto. Las respuestas son generales: cada casa se valora por separado.
Para ampliar, puede leer cuánto cobra un decorador de interiores, qué incluye la decoración de interiores y cuándo conviene un proyecto de interiorismo, cómo funciona el decorador de interiores online y en qué se diferencian un decorador y un interiorista.
¿Qué hace exactamente un decorador de interiores?
Estudia cómo vive usted en su casa y propone cambios de distribución del mobiliario, color, iluminación, textiles y muebles. Entrega un plano, un moodboard, que es un panel con colores y materiales, y una lista de compras con referencias. Si hay obra menor, coordina a los oficios. Cuando la reforma es mayor, el trabajo se amplía a un proyecto de interiorismo.
¿Hace falta que el decorador visite la casa?
Ayuda, pero no siempre es imprescindible. En una visita se ven la luz, las medidas y el estado de la vivienda. Para una o dos estancias sin obra, una videollamada con fotos, vídeo y medidas tomadas por usted suele bastar. Cuando hay obra o una distribución complicada, la visita es lo recomendable.
¿Tengo que cambiar todos mis muebles?
No. Lo habitual es empezar por inventariar lo que ya tiene y decidir qué se queda, qué se recoloca, qué se tapiza o pinta y qué se sustituye. Muchas veces el cambio más visible viene de la distribución, el color y la luz, y la compra se limita a unas pocas piezas.
¿Cuánto tiempo lleva un proyecto de decoración?
Depende del alcance. Una estancia sin obra se resuelve antes que una vivienda entera con reforma, y los plazos de entrega del mobiliario y de los oficios pesan tanto como el diseño. En la propuesta inicial debe figurar un calendario orientativo con cada fase: medición, propuesta, compras y montaje.
¿Quién compra los muebles y los materiales?
Se puede hacer de dos maneras. Usted compra con la lista de referencias que le entrega el estudio, o el estudio gestiona los pedidos y coordina las entregas. Pregunte siempre cuál es la fórmula y si el estudio recibe algún descuento o comisión de los proveedores, para saber exactamente qué paga.
¿Qué pasa si no me gusta la propuesta?
Es normal ajustar. Antes de firmar, conviene que el presupuesto diga cuántas rondas de cambios incluye la propuesta. Cuanto más clara sea la primera reunión sobre lo que le gusta, lo que no y lo que necesita, menos correcciones hacen falta después.
¿Necesito licencia para redecorar mi casa?
Para pintar, cambiar muebles o textiles, no. Si hay obra, como cambiar revestimientos, rehacer un baño o mover tabiques, casi siempre hace falta una licencia o una declaración responsable municipal. El trámite depende del ayuntamiento y del alcance de la obra, y si se toca la estructura del edificio hace falta un arquitecto.
¿Se puede contratar solo una estancia?
Sí. El salón, el dormitorio, el baño o la cocina pueden tratarse por separado. Si piensa cambiar más estancias en el futuro, conviene decidir antes una línea común de color y materiales, para que la casa no acabe siendo una suma de habitaciones que no dialogan entre sí.
¿Qué debo preparar antes de la primera reunión?
Un plano o unas medidas aproximadas, fotos de cada estancia con luz natural, imágenes de espacios que le gusten, una lista de lo que quiere conservar y una cifra de presupuesto, aunque sea aproximada. Con eso el decorador puede decirle qué tipo de proyecto le encaja.
¿Cómo se presupuesta el trabajo de un decorador?
Suele cobrarse por estancia, por metro cuadrado, por horas o con un porcentaje sobre lo que se compra o se reforma. Lo importante es que el presupuesto diga por escrito qué incluye: visitas, planos, rondas de cambios, lista de compras y seguimiento. El coste de los muebles y de la obra va aparte.
Si su duda no aparece aquí, puede solicitar información.